La Aste Nagusia ha comenzado, a las siete de la tarde, con el lanzamiento del txupinazo, por parte de la txupinera Aitziber Adell, perteneciente a la comparsa Tintigorri. Miles de bilbaínos, se congregaron en torno a la Plaza del Arriaga de Bilbao, para celebrar el inicio de las fiestas.

Previamente a el txupinazo, Juanjo San Sebastián, el pregonero de este año, dio lectura al pregón con el que animó a todos los bilbaínos, 'los que han querido nacer en Bilbao' pero también a los que lo hicieron 'en Cádiz, Guinea, Senegal, Ecuador, Java o Mongolia' a disfrutar de la fiesta y confundirse en ella 'en paz y libertad'.

El tiempo se sumo a la fiesta y la lluvia pese a ver aparecido en varias ocasiones a lo largo de la jornada, dio tregua a los ciudadanos y les permitió recibir a la Semana Grande de la villa sin tener que hacerlo debajo de los paraguas.

Unos minutos antes de las siete de la tarde, Juanjo San Sebastián y Aitziber Adell se asomaron a la balconada principal del teatro Arriaga. El pregonero se dirigió, a los presentes sin olvidarse de ninguno de los que se consideran de la capital vizcaína, pese a no haber nacido en ella.

'Bienvenidos cuantos pensáis que un mundo diferente es posible, que la igualdad de oportunidades es posible entre hemisferios, países, culturas y sexos, las parejas de recién casadas y recién casados', saludó.

El pregonero prosiguió, en dos ocasiones, su discurso con sendos Bertsos que fueron aclamados por los congregados a los que recomendó confundirse en las fiestas 'en paz y libertad, con espíritu, con alma'.

Tras el txupinazo, Marijaia, se asomó a la balconada para saludar a los concentrados que corearon canciones, bailaron y, pese a las recomendaciones previas al inicio de fiestas, se arrojaron harina huevos.

A partir de las siete y cuarto de la tarde, Marijaia y las autoridades asistentes, acompañados por las fanfarrias, iniciaron el tradicional paseo por el recinto festivo para proceder a la apertura de las txoznas.